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HIRU HAUNDIAK


Araia (Alava) - 15/10/2016
35 días y 100 kilómetros...

20ª edición de esta carrera bianual Hiru Haundiak (los tres grandes) que recorre las cimas de tres montes míticos de las tres provincias vascas; Gorbea, Anboto y Aizkorri. 100 kilómetros y 5000 metros de desnivel positivo que nos llevarían desde la localidad de Ondategi (Alava) hasta Araia (Alava).

La primera edición de esta prueba se celebró en 1.987 y desde entonces cada año hasta 1.998. A partir de ese año se empezó a celebrar cada dos años y por tanto tocaba edición en este 2016.

Altísima participación, 1700 inscritos que se darían cita a las 00:00 horas en esta edición que cambiaba su fecha habitual de junio a octubre.



Recogida de dorsales en la localidad de Araia hasta las 22:30 horas para después ser trasladado en autobús de la organización hasta la localidad de Ondátegi a 45 kilómetros para tomar la salida.

En la localidad de Araia preparado para tomar el autobús 

Tras la emocionante salida de Ondátegui, nos encaminamos a la cima del Gorbea, la primera de las tres ascensiones importantes de la carrera.



Tres kilómetros iniciales que nos alejan de Ondátegui hasta Murua, donde comienza la subida tendida al primer grande.


Pista fácil que ayudó a ir estirando la gran serpiente de luces durante otros 8 kilómetros de ascensión.


Senda con algunos tramos del 20% y un tramo final de ascensión muy desprotegida donde el viento azotaba muy fuerte, pero animada con un pasillo de gente que anima con cencerros y sirenas.

Tras algo menos de dos horas coronamos la cima. Ahora tocaba un descenso fácil y rápido por senda.



Llegamos finalmente a Ubidea (Km 21), donde teníamos el primer avituallamiento liquido.

Llegando a Ubidea

Avituallamiento liquido de Ubidea
Tras pasar Ubidea (Km 22) con el primer avituallamiento liquido, el modesto alto de Motxotegi con 126 metros de desnivel nos llevaba hasta Otxandio (Km 27) y culminar el primer tercio de carrera con el primer avituallamiento solido.


Ya en Otxandio, llevo 03:30 horas de carrera y de momento sin incidencias. Aprovecho para comer algo y tras unos diez minutos continuo rumbo al puerto Urkiola.


Salida del avituallamiento de Otxandio

Pista forestal por bosque donde coincido con un grupo de 4 o 5 corredores.


 Comparto algunas palabras con alguno de ello, pero pronto me quedo hablando con Jorge un chico de Amurrio que ya había participado en algunas ediciones de esta carrera.



Con el paso de los kilómetros nos quedamos solamente el, su hermano, que también había participado en 12 ediciones de esta carrera y yo.

En todo este tramo nos encontramos con mucho barro que nos obligaba a ir buscando constantemente el mejor trazado posible en un zig zag constante.


El barro era tal que en una de las ocasiones, una de mis zapatillas quedo literalmente anclada al barro mientras yo continuaba corriendo tan ricamente sobre el barro con mi pie descalzo. Un pequeño esfuerzo extra para recuperar mi pobre zapatillas y acelerón para alcanzar nuevamente el grupo.

Jorge me iba a visando en todo momento de lo que venia, de como sería el siguiente tramo. La verdad es que me reconfortaba ir con alguien que conocía perfectamente el terreno.

Uno de los múltiples controles de paso

Y llegamos a Urkiola ya en el kilómetro 35. Aquí también había bastante ambiente con gente animando. Jorge me recomienda no parar en el avituallamiento pues si queremos recargar agua hay dos fuentes cerca. Continuamos.

Continuamos camino en compañía de Jorge

Una pista de grava por donde se transita fácilmente nos llevaría hasta Pagozelai a los pies de la segunda dificultad montañosa de importancia el Amboto (Km 39). Hay luna llena y el cielo esta estrellado. Y a los pies del Amboto al girar la mirada a mi izquierda descubro esta dificultad montañosa que parecía estar pintada de blanco.

Me impresiona.

Era como si tuviera iluminación y se podía distinguir perfectamente simplemente con la luz de la luna. Todavía de noche y bastante entero afronto tras los pasos de Jorge la subida al Amboto. Subida rocosa muy fuerte con rampas del 48% (260 metros de desnivel para 540 metros de recorrido). En esta edición se habían eliminado los últimos 140 metros hasta la cima debido a incidentes en años anteriores. Aun así, no era nada fácil y con llevaba su cierto peligro.

Acuso el esfuerzo y no puedo seguir los pasos de Jorge que se me adelanta unos metros. Al llegar arriba se volvía a bajar por el mismo trazado. Tan dificultoso era subir como bajar pues había mucho riesgo de resbalarse. Tanto la subida como la bajada resultó ser un tramo muy lento y dificultoso y yo note los primeros síntomas de calambres en mis gemelos.

Finalmente termino el descenso con ganas de continuar por algún tramo fácil de pista. A los pies del Amboto esta Jorge, no me había sacado distancia al fin y al cabo y continuamos nuevamente juntos.

Tomamos la senda del GR-12 para ir hasta el collado de Zabalandi donde encontrarnos con el siguiente avituallamiento liquido (km 42).

Después a la que mi compañero de viaje bautizó como la "cuarta" ascensión fuerte y así fue. Mentalmente estaba fuerte y tampoco me importó excesivamente encontrarme esta ascensión sobre la que no había reparado los días previos al ver el perfil.


Vamos entretenidos hablando de esto y de aquello y ademas empieza a amanecer cosa que siempre se agradece. Oímos mucho disparos que parecían venir de muy cerca y pronto vimos a muchos cazadores por la zona algunos parapetados tras los puestos de caza.

Una vez alcanzado el Puerto de Kruzeta (Km 49) y un nuevo avituallamiento liquido, mi cabeza ya solo pensaba en llegar a Landa (km 59). Pero antes una última ascensión a Jarindo de 4,5 km por una pista ancha (GR-12) y cómoda, pero donde sin embargo algunas rampas algo exigentes me empezaron a provocar algunos pequeños problemas musculares, viéndome obligado a bajar un poco el ritmo y dejar que Jorge continuara por delante en solitario.

Aproximándome a Landa
Gestionando bien los esfuerzos llegamos a Landa en 09:30 horas por el cortafuegos donde ya tenia pensado tomarme un poco de tiempo para descansar y comer algo.


Gratamente sorprendido por el tiempo empleado, que no esperaba y es que no había mirado el reloj en ningún momento. No lo suelo hacer. Mucho ambiente en la llegada que por un momento me emociona.

LLegada al avituallamiento de Landa

Me encuentro a Jorge y comparto con el estos minutos.


Avituallamiento completísimo y todos los servicios a nuestra disposición. Día soleado y aun sin síntomas de fatiga. Todo esta perfecto.


En este punto (Km 59) teníamos acceso a la bolsa personal. Cambio de ropa, comer un poco de pasta, estirar y tras 25 minutos emprendo el ultima y mas duro tramo de la carrera. Me habitan advertido de ello.


Ciertamente partía con algunas dudas, pues los problemas musculares antes de llegar a Landa, me preocupaban un poco. Aun así, muchas ganas de afrontar "lo duro".

Subida dura al frente de 3-4 kilómetros con fuertes pendientes hasta la cima Usakoatxa (Km 64) y posterior descenso pos cortafuegos (28%). Nueva ascensión por pista de cemento que sube a Elgea donde empiezo a darme cuenta que los problemas musculares en las ascensiones van a continuar durante el resto de la carrera por lo que decido controlar bien los ritmos y esfuerzos. Estaba claro que solo cinco semanas de entrenamiento para preparar esta carrera no es suficiente para estar muscularmente bien adaptado al esfuerzo. Pero me conozco y se como gestionarlo.


Seguimos por la pista y posteriormente sendero (GR-12) cambiando un poco el tipo de terreno, cosa que agradezco. Ya veo a lo lejos la linea de aerogeneradores que todo el mundo teme. Tengo ganas de llegar a ellos pues me han hablado mucho de ellos y de la dureza de todo ese tramo.

Vistas espectaculares que intento disfrutar entre esfuerzo y esfuerzo. En ocasiones en grupo y en ocasiones en solitario dependiendo del terreno voy avanzando por la senda con varios sube bajas hasta el avituallamiento (Km 69) previo ahora si al parque eólico. El viento es muy fuerte.

Comenzamos los molinos. Me gusta el paisaje y el sonido de los aerogeneradores. Impresionan.



Y uno a uno, vamos afrontando fuertes subidas con fuertes descensos.



Una y otra vez. Molinos y mas molinos, hasta que en la cara de todos los corredores, incluida la mía, parece decir "ya vale!!!". Aquí ya todos vamos con lo justito.


Nadie esta para tirar cohetes. Llega un momento tras 10 kilómetros aproximadamente de conquistar cimas y molinos, donde ya solo deseas salir de alli.


El viento me imposibilitaba hacer un uso correcto de los bastones. Era imposible clavarlos verticalmente en la hierva. La mayoría los llevaba recogidos si bien yo me empeciné en seguir usándolos. Voy mas cómodo.


Seguimos entre aerogeneradores, las pistas de servicio o la hierva que los bordea. Efectivamente se estaba haciendo duro este tramo por los desniveles y el fuerte viento.


En Usabakotzena (Km 76) nuevo avituallamientos liquido con algo de comida ya faltando poco para finalizar este tramo de molinos.


Tras alcanzar por fin la cima de Larrangoiti (Km. 78) y el último molino, continuamos en dirección a la ultima dificultad montañosa.


Nuevo avituallamiento de Artaso (Km 80), la verdad bien distribuidos a lo largo de toda la carrera.


Continuamos abordando pequeñas cotas y restando kilómetros. Personalmente bien de fuerzas y mentalmente pletórico, pero teniendo aun que ir gestionando los esfuerzos para ir evitando algunos pequeños calambres que surgían en las subidas fuertes. De cualquier manera me era fácil continuar en casi en todo momento corriendo si el terreno era propicio para ello.




Quizás el momento de llegar a las campas de Urbia (Km 88) me resultó el mas espectacular de la carrera. Al verlo me entraron dudas si ya había estado allí antes en alguna ocasión, pero sencillamente me resultó impresionando.


A los pies del Aiztkorri, una gran campa abierta y gente disfrutando de una bonita mañana de montaña, animado y paseando. Los caballos libres correteaban por la hierva. dando la sensación que realmente eran felices. Me impresionó y mucho.


Pero dejé de soñar con aquella tierra de Hobbits al llegar al avituallamiento liquido de la majada de Lazkaolatza. Ahora tocaba la fuerte ascensión de unos dos kilómetros por la pared del Aiztkorri y a pleno sol.

Saliendo de las campas de Urbia

Empecé mis primeros pasos con mucho respeto, con miedo de no castigar en exceso mis piernas. 330 metros de desnivel para alcanzar la cumbre en 2300 metros. Sendero sobre piedra con fuerte pendiente y trazado en Zig-Zags suavizado un poco en su tramo final. Me costó. Los grandes desniveles se me atascan un poco.



 Tra rebasar el cartel de " 90 km ", pensaba que había completado la ascensión pero aun faltaba bordear la cima por sendero pedregoso donde costaba y mucho avanzar.


A trompicones y sorprendido esta vez por como seguían respondiendo mis pernas, comenzamos una difícil descenso por senda entre frondoso hayedos.

Terreno pedregoso también donde me resultaba difícil correr a pesar de intentarlo cada vez que podía.

Ahora si, estaba ciertamente cansado y el terreno tan irregular no me ayudaba mucho. Me hubiera gustado, esa era mi idea, haber hecho un descenso rápido, pletórico, como en otras ocasiones, pero al menos en los primeros kilómetros bastante tuve con trotar cuando podía. Pocos corredores vi haciendo un descenso rápido. Con algunos tramos ascendentes que te rompieran el ritmo durante el descenso cada vez era menos la piedra en el camino y mas la tierra lo que me empezó a animar un poco.

Ya solo me quedaba una marcha. Al trote iba avanzando metros hasta llegar al ultimo avituallamiento en el cruce de Ipariturri (Km. 96). En cualquier otra ocasión no hubiera parado ni por asomo en este avituallamiento a falta de tan poca distancia de meta. Pero en esta ocasión me permití un respiro. Lo necesitaba.

Ahora ya si el resto del descenso, cada vez mas animado, cruzándome en el camino con cada vez mas montañeros y el ruido de ambiente del pueblo a lo lejos, síntomas de que la meta estaba cerca.



No dejo de trotar. No había vuelto a mirar la hora pero por la posición del sol y la luz, sabia que no era tarde, al menos mucho mas pronto de lo inicialmente esperado por mi. Bajaba contento.

Zona de llegada a meta muy animada

Y así salgo feliz del bosque para corretear por las calles de Araia. Era cuestión de metros. Mucha gente y muchos ánimos que agradecí en cada paso.



Con emoción entro en meta a las 17:14 horas del sábado. El resultado obtenido para 5 semanas o 35 días de entrenamiento había sido espectacular.


Incluso a mi me resultaba difícil pensar en este resultado dado que hasta el 18 de septiembre no había podido empezar a correr tras la caída en la PSP , en una temporada en la que ademas había apenas corrido ni pisado la montaña. No podía haber sido mejor resultado y creo que supe sacar todo el jugo posible a 5 semanas de entrenamiento.

En cuanto a los favoritos, dos récords que se presentaban muy difíciles de asaltar: El masculino pertenece a Iker Karrera, fijado en 2012 en 10:23 h. El femenino lo tiene Silvia Trigueros tras su victoria del 2014 en 12:48 h.

En la salida los principales favoritos a la victoria eran Iokin Garai y Leire Martínez, si bien con ligera ventaja sobre rivales como los hermanos Exteberría o entre las chicas Aitziber Osinalde y Elena Calvillo.

Finalmente Iokin Garai (11:14h) y Leire Martínez (13:31h) ganaron esta impresionante y dura prueba.

Podium masculino

Podium femenino

Y por supuesto, anécdotas como el corredor al que alcanzó un perdigonazo de algún cazador pero que puedo continuar la carrera o el alto indice de abandono entorno al 30%. de los 1700 inscritos, 1495 tomaron la salida llegando a meta 970 con 525 abandonos.

Y parece que esta edición se ha puesto de moda criticar a la organización por aquello de que no exige un certificado médico que avale que esta en condiciones de participar en la prueba. No dudo en absoluto, que se esta banalizando la larga distancia. Se le resta importancia a algo que requiere un grandísimo esfuerzo y presentarse en estas carreras sin haber entrenado suficiente y bien, no es nada deseable, pero tampoco tengo claro que el exigir un certificado médico sea la panacea o la solución. Somos todos adultos y me resulta difícil pensar que alguien se haya presentado en la salida sin tener la mas mínima idea de que va esto.

Hiru haundiak
http://www.manueliradier.com/