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IRONMEDOC


Y las matemáticas se cumplieron...
30/05/2015 - Hourtin, Aquitaine (Francia)

“Veremos como pasa factura” escribía yo en mi último post….y si que paso, si…


Muchas experiencias las que me ha aportado esta nueva aventura. Y es que nunca se termina de aprender.

La participación en este tipo de pruebas requiere una gran logistica y es ahí donde empieza realmente el “ironman”.

De cualquier manera, y como en otras ocasiones, cumplí con todo el ritual pateando una y otra vez el lugar, inspeccionándolo todo, haciendo los respectivos entrenos de activación “quitamiedos”, asistiendo al breafing informativo, todo ello rodeado de bastante sensación de estrés.

Tan solo la ultima noche cuando te acuestas y crees tenerlo todo listo, para que has cumplido con esta “primera parte” de lo supone ser un Ironman.

Por suerte todo apuntaba bien, el tiempo sería bueno entorno a 15-20ºC, sin mucho viento gracias a Dios, pues se trata de una zona donde sopla y bastante como pudimos comprobar los días previos, y un precioso lago con un agua entorno a 18ºC pero con una sensación térmica muy muy agradable. Enorme lago con no mucha profundidad, dado que en algunos puntos del recorrido de los 3800 metros podías incluso ponerte de pie en mitad del lago.
 
Días previos a la carrera

El único sector que no habíamos revisado era precisamente el que finalmente mas se me atragantaría, fuera de todo pronostico, la carrera a pie. El recorrido del sector ciclismo parecía estar diseñado para una prueba de estas características invitándote a rodar y rodar por el. Espectacular.




Rodeado de mi familia y otros amigos que también participaban, pasaba mi ultima noche pensando en como sería el día de mañana. Con pocas expectativas, pues tan solo terminarlo sería un resultado mas que aceptable para mi, me levantaba a las 05:00 de la mañana para afrontar otra aventura mas que no ha hacía desde el 2013. Y es que las circunstancias personales habían cambiado y mucho.

Ahora el reto para mi era ver como disputaba este ironman como mucho menos entreno realizado que en otras ocasiones. La falta de tiempo para entrenar había sido una constante durante toda la temporada, pero sacando un poco de tiempo de aquí y de allí, creía haber por lo menos asentado las bases para poder participar con un mínimo de condiciones.

Comparativa entre horas estimadas de preparación o entrenamiento
para participar en una prueba tipo Ironman y las realizadas por mi con ocasión de Ironmedoc 2015. 


Primeras brazadas saliendo del puerto deportivo
A esto añadir que pronto se me empezaron a empañar las gafas, y por no parar iba a tientas prácticamente buscando simplemente las grandes boyas amarillas.


De vuelta nuevamente al puerto deportivo


Nadando por el puerto deportivo
Terminando el sector de natación llegando a boxes

Todo este tramo resulta realmente agradable pues hay bastante publico, el agua esta mas tranquila e incluso cruzas por debajo de puentes.


Y partir de este momento los 42 kilómetros se convirtieron en una única rutina: Espasmos musculares en ambos cuadriceps con bastante dolor que prácticamente me impedían correr y que solo conseguí aliviar  vertiendo agua fresca en los tres avituallamientos existentes en el sector. Me echaba el agua en las piernas, notando cierto alivia y ello me permití a duras penas llegar al siguiente avituallamiento ya con los mismos espasmos e intenso dolor. Mas agua fresca y así todo el maratón. Mi ritmo era muy lento y eso no iba muy bien con las zapatillas que había decido utilizar en esta ocasión no diseñadas precisamente para ello.



Giro en el kilómetro 22,5

Con todo ya preparado, me dirijo a boxes para inflar las ruedas y dejar algún botellín con bebida isotónica. La temperatura a pesar de la hora era muy agradable y el lugar, ya de por si precioso, resultaba aun mas agradable con la tranquilidad reinante.

Antes de salir de casa tomé la última decisión que aun no había hecho. Cual neopreno ponerme. Y es que haber haber roto mi neopreno con una "l" importante en el brazo y otros daños varios, pedí prestado otros dos mas a varios amigos en mejores condiciones. A pesar de haber nadado con todos ellos, no tenia claro que hacer.

Pero justo antes de salir del apartahotel, pensé que dado que iba a jubilarlo ya, tenía que darle a mi neopreno actual la oportunidad de disfrutar su ultimo triatlon.

En la salida 267 valientes. Había amanecido pronto a estar a finales de mayo y se veía perfectamente con bastante antelación al inicio de la prueba, lo que resta un poco de tensión.



La salida se hacía desde el agua pero dado que no es un lago profundo, decidí esperar en la orilla de pie hasta el pitido inicial. Estos momentos suelen ser los mas tensos, pero estaba bastante tranquilo en esta ocasión.

A las 07:00 horas comenzaban las primeras brazadas. Como siempre primeros metros para que cada uno busque su sitio, la verdad es que sin muchos problemas al no ser un número elevado de participantes, y poco a poco me voy encontrando mas cómodo.


Tres grandes boyas que delimitaban principalmente el recorrido y otras mas pequeñas cada 200 metros, que yo apenas alcanzaba a ver. Ello hizo que a medida que se estiraba el grupo, tuviera mas problemas de orientación haciendo mas zig-zag de los debidos. Desde luego que creo que me pase ampliamente de los 3800 metros.



De cualquier manera tras una vuelta por el lago entramos ya de nuevo en la zona del puerto, donde curiosamente tras rebasar la linea de salida continuabas nadando por las calles del mismo hasta alcanzar la zona de transición ubicada en la isla de los niños. 


Tras finalizar este sector, necesite la ayuda de una de los voluntarias tanto para quitarme el neopreno que no llegaba a salir y ponerme las medias de compresión que el fisio me había recomendado llevar para evitar problemas con una sobrecarga en mi gemelo derecho surgida tras la carrera de montaña del fin de semana pasado.

Incluso a mitad de semana no estaba seguro de poder participar en la prueba pues las molestias en los gemelos eran mas que evidentes y apenas podía correr. Pero con mucho mimo durante la semana al menos pude tomar la salida y esperar que aguantara.


Ya en la bici las primeras sensaciones, eran buenas. Comencé a rebasar ciclistas rápidamente y el ritmo no era malo. Como ya esperaba, disfrutaba este precioso recorrido al tiempo que me situaba en relación a la ubicación del resto de participantes y concretamente de mis compañeros de aventura que estaba seguro los tendría por delante.


Cuatro vueltas de 45 kilómetros y poco antes de llegar al giro de vuelta en el kilómetro 22,5 comienzo a verles, todos bastantes seguidos. “Bueno, después de todo, tampoco me ha ido tan mal la natación” pensé.

Como ya pude comprobar en el Altriman, otro Ironman en el que participé en el año 2013, los jueces franceses están muy encima tratando de evitar el drafting. Era una constante verles pasar montados en sus motocicletas haciendo las recriminaciones pertinentes.





Tanto la primera como segunda vuelta transcurren para mi de similar manera, sintiéndome con fuerzas y disfrutando de la bici. Ya había rebasado a alguno de mis compañeros de viaje y tratar de alcanzar a alguna mas me servia de motivación extra.


Sin embargo en la tercera vuelta, parece que me relaje algo casi casi sin darme cuenta a pesar de haber rebasado a algún compañero mas y otras participantes. Comenzaba a sentir el paso de los kilómetros y ya no estaba tan fresco. A pesar de ello y con la motivación extra que te da saber que estas en la última vuelta, aprieto un poco y consigo volver al mismo ritmo prácticamente de las dos primeras vueltas.


Estaba contento con mi resultado de  estos dos primeros sectores, no fallando respecto a mis expectativas previas teniendo en cuenta las condiciones en las que llegaba.

Habitualmente el sector de la carrera a pie, es el que mejor se me da y ello me daba confianza. Tan solo la duda de si la lesión del gemelo me permitiría correr, pues durante toda la semana previa no lo había querido ni probar.

Primeros metros tras la transición y parece que responde, no hay molestias aparentes. Me olvido de la lesión por tanto. Mis expectativas aumentaron un poco pensando que de ser así podría hacer un buen sector de carrera a pie. Sin embargo a los pocos metros, los cuadriceps que tanto había dañado al participar en la carrera de montaña de 27 kilómetros la semana pasada, empezaron a protestar. Un intenso dolor, que ya no me abandonaría en todo el sector. de apoderó de mis cuadriceps. 




Ya solo pienso en terminar como pueda.


Este sector a diferencia de los los otros dos presentaba un recorrido bastante poco agradable, pesado y aburrido en mi opinión. No presentaba prácticamente desnivel pero transitaba por pistas entre bosques sin atravesar ningún tipo de población y con apenas gente animando. Ademas se sumó el calor que a esas horas del mediodía se hacia mas intenso.


En los avituallamientos llegaron a conocerme bien y ya desde lejos iban preparando incluso una manguera para rociarme las piernas cosa que yo siempre agradecía.

No era el único que necesitaba agua fresquita...

Aprovechando la ocasión para decir que no encontré fallo alguno en una mas que buena organización, van pasando los kilómetros en este para mi “mini calvario”.

Ya en la ultima vuelta y listo para afrontar ya la línea de meta.



Iba contento hacia ella, pues tras haber entrenado no en las mejores condiciones y el estrés que había supuesto sacar tiempo de aquí y de allí, a horas intempestivas muchas veces, y viendo que me era materialmente imposible acudir a esta u otra carrera, a este u otro entreno con otros compañeros, etc. Había sido bastante duro física y sobre todo mentalmente.



Con mi entrada en meta desde luego también estaba demostrando que con cierta experiencia deportiva previa, se puede completar esta prueba con muchísimo menos entrenamiento del que aparecen en los libros, teniendo en cuenta que mi posición final en carrera se encontraba hacia la mitad de la clasificación.

Ya en la recta de meta pude cumplir con otra de mis ilusiones que no era otra que atravesar la meta con mi niña de pocos mese en brazos. No olvidaré su sonrisa que parecía estar sabiendo que suponía todo aquello para mi.



Otra aventura, otra experiencia, rodeado de los míos, que me ayuda a sentirme vivo, muy vivo.

Ironman Ironmedoc (Hourtin, Francia)
www.ironmedoc.com